Alemania
mdelgado 23 Septiembre, 2008
Revelando fotos de mis vacaciones en Alemania, encuentro algunas como esta, de una visita a un museo de la marina. El piloto va de paisano y espera tranquilamente en la valla del recinto.

mdelgado 23 Septiembre, 2008
Revelando fotos de mis vacaciones en Alemania, encuentro algunas como esta, de una visita a un museo de la marina. El piloto va de paisano y espera tranquilamente en la valla del recinto.

mdelgado 24 Julio, 2008
No parece fácil escribir sobre el puño en el Karate. O mejor dicho, no parece fácil hacerlo y descubrir al lector algo no sabido, o mínimamente interesante. Pero allá vamos, con dos breves comentarios.

Cerrar el puño.
Una de las cosas que me gusta recalcar cuando ocasionalmente he impartido alguna clase, sobre todo en el caso de niños, es el modo correcto de armar el puño para golpear, tanto al hacer kihon o kata, como, sobre todo, a la hora de hacer kumite. Es quizá sorprendente observar como muchos alumnos cierran el puño de cualquier manera, a veces incluso de formas claramente peligrosas para su propia integridad. No tiene sentido comenzar a lanzar tsukis sin haber cerrado bien el puño primero.
Ahora bien, dentro de las formas que podríamos considerar correctas de armar el puño, yo opté desde el principio por aquella que propone como superficie de golpeo lo que se conoce como seiken, el conjunto formado por las primeras falanges de los dedos índice y corazón (retirando en mi caso hacia atrás de modo perceptible los dedos anular y meñique). Alternativamente, observo a otros karatecas que presentan como superficie de golpeo las primeras falanges de esos 4 dedos.
Por una parte, es sábido que a menor superficie de impacto, mayor presión ejercida (para fuerzas de golpeo iguales). Por otra parte, el puño así construido, con los dedos anular y meñique bien retirados hacía atrás, debería ser menos proclive a lesiones en el momento del impacto. Observo, como detalle curioso, que los competidores de kata parecen optar más por la segunda forma. ¿Armarían de ese mismo modo el puño en caso de un golpeo real?
Lesiones.
Una de las poquísimas lesiones recurrentes que he sufrido practicando kumite es la que yo defino como “dejarse atrás el pulgar”, y que ocurre cuando al lanzar un puñetazo (tsuki), impactas parcialmente (con el pulgar del puño cerrado) en un brazo o mano de tu oponente, pero la velocidad de la acción hace que tu mano siga avanzando, dejando enganchado el pulgar, con el consiguiente peligro de lesión más o menos grave.
Una solución a este problema puede ser cerrar fuertemente el puño mucho antes de la acción del golpeo. Esto evita la lesión en un altísimo porcentaje de ocasiones, pero a costa de un gasto de energía, un quizá innecesario aumento de tensión en el conjunto brazo-mano, y menor versatilidad en el caso de necesidad de practicar un agarre, etc.
Las actuales guantillas homologadas por la Federación Mundial de Karate (WKF) previenen en gran medida este problema, si bien no me parece que al 100%, pues siempre existe el componente humano. Si tú no cierras bien el puño, no hay guantilla que valga.
Quizá vosotros tenéis algún otro tipo de lesión que se os haya presentado. Yo, por supuesto, toco madera.
mdelgado 18 Mayo, 2008
Esta mañana he asistido al curso de acupuntura aplicada al Karate que comentaba anteriormente. Han sido dos horas y media de interesantes explicaciones, seguidas en su mayoría de comprobaciones prácticas de lo explicado.
Básicamente en el curso hemos visto tres cosas:
El ponente, Luis Alberto García, ha hecho hincapié en que la verdadera utilidad del curso está en poner en práctica lo aprendido, y ha exhortado a los asistentes a evitar, ante una persona que ha sufrido un colapso de cualquier tipo, el síndrome del “a ver si se le pasa”, así como el de esperar a que llegue ayuda de otras personas. En muchas ocasiones, ante un k.o. producido mientras practicamos Karate, o en cualquier otra circunstancia, hay muy poco tiempo disponible para comenzar a efectuar las técnicas que mencionaba en el primer bloque.
He contado aproximadamente doce puntos de reanimación, donde actuando, unas veces con presión, otras con un decidido masaje, y en otras ocasiones también con atemis (golpes), podemos, en propias palabras de Luis Alberto, volver a traer a la vida a una persona.
Se ha hecho también hincapié en que no es razonable dejar que en nuestro entrenamiento recibamos golpes, en ocasiones de cierta entidad, y no hagamos nada para ayudar a nuestro cuerpo a recuperarse.
La verdad es que siento la tentación de explicar aquí algunos de esos puntos, pero obviamente no tengo el conocimiento necesario para ello, por lo que simplemente diré que realmente merece la pena conocer sobre este tema.