mdelgado 13 Abril, 2008
En la mañana de hoy se ha disputado el XXVI Trofeo Internacional Villa de Madrid de Karate, con los siguientes resultados:
Selecciones masculinas:
- 1º.- España.
- 2º.- Egipto.
- 3º.- Croacia.
- 4º.- Italia.
Selecciones femeninas:
- 1º.- España.
- 2º.- Italia.
Categoría masculina: España ha disputado la primera semifinal frente a Croacia, alineando a Iván Leal, Óscar Vázquez, Javier Badás, Francisco Javier Martínez y Óscar Martínez, y superando sin excesivos problemas esta eliminatoria. Egipto ha superado claramente en la segunda semifinal a una excesivamente floja (y lo que es peor, poco combativa) Italia, a pesar de contar los transalpinos entre sus filas con todo un Campeón del Mundo como Guiseppe di Domenico. En el encuentro por el tercer puesto, una aceptable Croacia se ha hecho con el bronce, colocando a Italia en una merecida cuarta y última posición. En la final, España ha vencido a Egipto sin excesivo brillo, alineando a Iván Leal, Óscar Vázquez, Ricardo Barbero, Francisco Javier Martínez y Antonio Sánchez. Los egipcios, con un tono general inferior a España, han dado lugar a combates que sin poder calificarse de marrulleros, sí eran excesivamente ‘agarrados’ y por ende, deslucidos.
Categoría femenina: se disputaba directamente la final entre España e Italia. A pesar de no contar en el equipo español con Gloria Casanova, por lesión, ni con Carmen Vicente, probables titulares de este equipo, Laura Palacio, Cristina Feo, Irene Colomar y Cristina Vizcaíno han sido en general superiores a sus rivales italianas.
Algunas cuestiones que he observado y comento: difícil de digerir el formato elegido para este Trofeo, con excesivas exhibiciones (he contado 5 o 6…quizá más) en el intermedio, que han alargado la duración del evento muy por encima de las 3 horas. Todo el público estaba colocado demasiado lejos del tatami, lo cual ha enfriado el ambiente, convirtiendo el acierto de la transmisión del evento en las pantallas gigantes del pabellón en la curiosa circunstancia de ver como cierta parte del público se sentaba de espaldas al lejano tatami, para ver la competición ‘por la tele’.
Quizá lo mejor de la mañana haya sido poder saludar a buenos amigos, lo cual siempre es un placer, y es este un Trofeo muy propicio para ello.