El puño en el Karate
mdelgado 24 Julio, 2008
No parece fácil escribir sobre el puño en el Karate. O mejor dicho, no parece fácil hacerlo y descubrir al lector algo no sabido, o mínimamente interesante. Pero allá vamos, con dos breves comentarios.

Cerrar el puño.
Una de las cosas que me gusta recalcar cuando ocasionalmente he impartido alguna clase, sobre todo en el caso de niños, es el modo correcto de armar el puño para golpear, tanto al hacer kihon o kata, como, sobre todo, a la hora de hacer kumite. Es quizá sorprendente observar como muchos alumnos cierran el puño de cualquier manera, a veces incluso de formas claramente peligrosas para su propia integridad. No tiene sentido comenzar a lanzar tsukis sin haber cerrado bien el puño primero.
Ahora bien, dentro de las formas que podríamos considerar correctas de armar el puño, yo opté desde el principio por aquella que propone como superficie de golpeo lo que se conoce como seiken, el conjunto formado por las primeras falanges de los dedos índice y corazón (retirando en mi caso hacia atrás de modo perceptible los dedos anular y meñique). Alternativamente, observo a otros karatecas que presentan como superficie de golpeo las primeras falanges de esos 4 dedos.
Por una parte, es sábido que a menor superficie de impacto, mayor presión ejercida (para fuerzas de golpeo iguales). Por otra parte, el puño así construido, con los dedos anular y meñique bien retirados hacía atrás, debería ser menos proclive a lesiones en el momento del impacto. Observo, como detalle curioso, que los competidores de kata parecen optar más por la segunda forma. ¿Armarían de ese mismo modo el puño en caso de un golpeo real?
Lesiones.
Una de las poquísimas lesiones recurrentes que he sufrido practicando kumite es la que yo defino como “dejarse atrás el pulgar”, y que ocurre cuando al lanzar un puñetazo (tsuki), impactas parcialmente (con el pulgar del puño cerrado) en un brazo o mano de tu oponente, pero la velocidad de la acción hace que tu mano siga avanzando, dejando enganchado el pulgar, con el consiguiente peligro de lesión más o menos grave.
Una solución a este problema puede ser cerrar fuertemente el puño mucho antes de la acción del golpeo. Esto evita la lesión en un altísimo porcentaje de ocasiones, pero a costa de un gasto de energía, un quizá innecesario aumento de tensión en el conjunto brazo-mano, y menor versatilidad en el caso de necesidad de practicar un agarre, etc.
Las actuales guantillas homologadas por la Federación Mundial de Karate (WKF) previenen en gran medida este problema, si bien no me parece que al 100%, pues siempre existe el componente humano. Si tú no cierras bien el puño, no hay guantilla que valga.
Quizá vosotros tenéis algún otro tipo de lesión que se os haya presentado. Yo, por supuesto, toco madera.
Realmente se de lo que hablas y es muy doloroso.
Así es, Alberto. Hasta que te calmas, se pasa bastante mal rato.
Pues yo estava practicando a quebrar bloques de cemento (no muy gruesos claro) apenas soy 8 kyu, hice todo como me enseñaron y quebré el primero para asombro de mis espectadores que habian comprobado la dureza del bloque, luego quise partir otro, y aunque es vergonzoso decirlo, no hice el ritual de concentración previo, y simplemente golpee, exponiendo demasiado la falange del dedo MEÑIQUE!!! el resultado, el bloque no se quebró y por el momento no puedo cerrar el puño sin una ligera molestia, espero que sea temporal.
Les dejo mi experiencia, para que no les suceda, nunca, pero nunca golpeen a la ligera sin pensar en los que estan haciendo, sin preparar bien el puño
Gracias por tu comentario, Pablo, y espero que el problema en la mano sea pasajero. 1 saludo.