Juego limpio para un feliz año 2008 (Jesse Owens y Lutz Long)
mdelgado 31 Diciembre, 2007
( Jesse Owens y Lutz Long en el estadio olímpico de Berlín )
Recuerdo que desde pequeño siempre me ha fascinado la historia del deporte.
El episodio que comento hoy es sin duda uno de esos momentos que trascienden al deporte y en mi opinión deberían tener su lugar en los libros de historia.
Pongámonos en el lugar de Lutz Long, saltador alemán, en la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos de Berlín (1936), con los mandamases del régimen nazi observando el evento. El atleta negro Jesse Owens hace nulo en sus dos primeros saltos, y ve por tanto cercana su eliminación, en caso de fallar también en el tercer salto. ¿Qué hace entonces el saltador alemán? pues nada menos que dirigirse a Jesse Owens para sugerirle que retrase el inicio de su carrera, arriesgando menos en su tercer salto. Llega incluso a marcarle el punto de inicio con una camiseta.
Siguiendo las indicaciones del alemán, Jesse Owens alcanza en su tercer salto justamente la distancia necesaria para continuar en la final. Finalmente, en los restantes saltos, la clase innata del estadounidense Owens se impuso a la resistencia de Long, que era apoyado y animado por todo el estadio. Tras el último salto de Owens, fue el alemán el primero en acercarse al americano, reconociendo su superioridad, y felicitándole por su triunfo. Lutz Long murió sólo unos pocos años después a consecuencia de las heridas sufridas en una batalla en la II Guerra Mundial, manteniendo siempre con Owens la amistad que se inició en aquel tercer salto…
Owens escribiría mucho tiempo después: “Podrían fundir todas las copas y medallas que he ganado, pero no valdrían tanto como la amistad de 24 kilates que tuve con Lutz Long en aquellos momentos“.
Feliz año a todos, y gracias por leerme.
