Archive for Julio, 2007

Kroonos.com: el primer Banco de tiempo global en Internet

mdelgado 24 Julio, 2007

Reloj de ajedrez

A partir de este mes de Julio, y hasta Septiembre, en www.kroonos.com, una iniciativa que llevamos un tiempo desarrollando en mi empresa, Constela, estamos reuniendo un grupo de 300 personas interesadas en participar en un banco de tiempo global gestionado a través de Internet.

Un Banco de Tiempo es un sistema de intercambio y ayuda mutua en el que la unidad de medida es el tiempo, y no el dinero. Se trata de un sistema de intercambio de servicios por servicios.

El tiempo es uno de nuestros bienes más preciados y todas las personas, con independencia de su nivel social o económico pueden participar en un Banco de Tiempo. Es un sistema que de inicio nos coloca a todos en igualdad de condiciones. Además, tiene la ventaja de cubrir las necesidades de sus integrantes de manera solidaria, fomentando relaciones sociales gratificantes basadas en la confianza y en la igualdad.

A partir de Octubre los socios iniciales podrán invitar a personas de su confianza. De esta manera, pretendemos que el proyecto crezca de una manera gradual y sostenible hasta convertirlo en la referencia de los bancos de tiempo en Internet.

Mantendremos informados de nuestros avances a todos aquellos que queráis convertiros en socios fundadores de este proyecto. Por supuesto, cualquier idea o apoyo que queráis aportar será bienvenida.



El valor de un tercer dan

mdelgado 16 Julio, 2007

Examen de cinturon negro tercer dan

El pasado Sábado 14 de Julio, mi compañero de entrenamientos Víctor y yo ‘aprobamos’ su examen de cinturón negro 3er dan de Karate.

Como él mismo recuerda en un bonito documento escrito que ha enviado a toda la gente que le ha ayudado en su empeño: “Miguel Delgado, el ‘uke oficial’, al principio bastante reacio porque le parecía complicado y muy grande, pero estuvo a la altura del tercer dan; en la recta final sacó tiempo de donde no lo había y acudió más veces a entrenar de las que se levanta un padre cuando le llama su hija enferma desde la cama”. Esas inoportunas fiebres de los niños…En el documento figuran agradecimientos para no menos de 20 ó 25 personas, todas con participación activa, ayudándonos tanto a Víctor como a mí. Sólo falta la madre del ‘uke’, capaz de quitar del ‘karategi’ la pintura roja, producto de entrenar al lado de unos muy oportunos pintores…

Actualmente, el examen de cinturón negro 3er dan de la Federación Española de Karate requiere que el aspirante diseñe previamente y realice el día del examen un pequeño Kata adaptado a sus capacidades, de unos 15-20 movimientos, más o menos (fase de ‘henka waza‘). En segundo lugar el aspirante ha de realizar dos Katas, uno elegido por el mismo, y el otro elegido por el tribunal, de entre una lista de 6 Katas superiores y 5 Katas básicos presentados por la persona que se examina. Posteriormente, el aspirante, ayudado de uno o dos compañeros (’ukes’), ha de mostrar la aplicación (’bunkai kumite‘) de un Kata básico. Para finalizar hay una fase de defensa personal (’goshin‘), en la que el aspirante, de nuevo ayudado por un solo ‘uke’, ha de mostrar 6 aplicaciones ante ataques de pierna, de puño, agarres…

En este caso, y al superar el aspirante la edad de 41 años, no hay que realizar la preceptiva fase de kumite. Si el aspirante tiene una edad inferior a esa, ha de realizar combates de ’shiai-kumite’ y ‘jyu-kumite’.

Durante el calentamiento previo, la justa comunicación entre aspirante y ‘uke’. Calientan ambos, aun a sabiendas de que tal vez todavía falta para su turno. Comprueban los dos la superficie del tatami. Según Víctor quema un poco los pies. Para Miguel no es el jardín de su casa, pero tiene más tacto con ese suelo, por las ocasionales competiciones en que participa. Siente que conoce ese suelo, pero hoy se nota indudablemente distinto. Resbalar los otros días no importa. Si lo miras bien, compitiendo yo no me juego nada. Resbalar o tropezar hoy sería diferente. Y eso al ‘uke’ le pesa. Realiza insistentemente, cual principiante, ‘oi-tsuki’, la técnica con la que empezará su participación en el examen. Miguel comienza a meterse ‘en su mundo’. Durante un buen rato de la espera, no puede evitar el pensamiento de que en esta vida hay que estar continuamente demostrando cosas. ¿Cuántos exámenes de múltiples cosas habré hecho? Este es nuevo. Pasan los minutos, y hay bastantes aspirantes hasta llegar a nuestro turno. Garganta seca, y sensación de estómago vacío. A por agua. Sale de las máquinas demasiado fría. Miguel Induráin siempre la dejaba un buen rato en el porta-bidón de la bici, piensa en alto el ‘uke, que toma sólo unos pequeños tragos. Para la sensación de hambre no hay solución. De todos modos, también desaparece esta sensación cuando nos colocamos más cerca del tatami (quedan sólo 4 aspirantes). Miradas furtivas al maestro, que como siempre está aparentemente tranquilo. Típicos paseos de Miguel en tres palmos de suelo, y ya con cara de mala leche. Víctor, ¡fuera ese reloj! …Yo me coloco detrás de él, no quiero ver más Karate…sólo veo mi primer oi-tsuki. El maestro le hace a Víctor una seña, moviendo levemente el puño cerrado (”¡con fuerza!”). Aprieto el nudo de mi cinturón marrón por 28ª vez. Estiro el ‘karategi’…no hay tiempo para más, nos toca. Fugaz guiño de ojo de Víctor…respondo mentalmente con un “vamos”. Yo de momento no puedo hacer nada. Tan sólo colocarme en ‘yoi’ (preparado) y mirar al frente. ‘Rezo’ en voz baja por última vez los dos mantras que he llevado conmigo durante unos cuantos meses, para memorizar el orden en que debemos ejecutar las técnicas: “Dos uno, dos, uuuuuno y rara, muy rara y uno, uno”, “mawashi-geri, puñetazo a la barriga, INTENTO de agarre del pelo, AGARRE de la manga, patada y caida, solapas”.

En el caso de Víctor, ejecutó un ‘henka waza’ bastante correcto. Seguidamente, ejecutó el Kata ‘Sepai‘, en el que desde mi modesto entender (aunque para entonces yo ya estaba concentrándome para mi participación) realizó la mejor ejecución de toda la preparación. No falló en el último ‘kiai’, donde de vez en cuando el puño no había llegado a encontrar la mano abierta. Esta vez si oí el tranquilizador ‘plas!’, que me indicaba que la técnica había tenido éxito. A continuación, el tribunal le solicitó el Kata ‘Pachu‘ (el que peor llevaba, en sus propias palabras). Sin demasiados problemas, según mi percepción.

‘Bunkai kumite’. Aquí entro yo. Saludo a mi compañero. Ya no hay vuelta atrás. Hago que las mangas de mi karategi suenen al cruzarse cuando llego a mi posición en el tatami, para avisar a Víctor de ello. El Kata básico es ‘Pinan Yodan‘. Hemos diseñado un bunkai bastante clarito, donde se ven todas las técnicas del Kata. Aparte de eso, no tenemos excesivas florituras, comparado con las cosas que he visto en otros tatamis antes de nuestro turno. Aprovechamos mi peso liviano para que los derribos sean claros y sea factible para Víctor ‘rematarlos’ en el suelo con una técnica definitiva. En una de las técnicas mi cabeza está demasiado libre, y mi vuelo no resulta todo lo correcto que pudiéramos desear. Los contactos me parecen suficientes. Terminamos el ‘bunkai kumite’ y la cosa parece ir bien.

Defensa personal. Toca volar aún más. Debo confiar en mi compañero y refrenar mi natural tendencia a agarrar su karategi para frenar la caída. De nuevo aprovechamos la diferencia de envergadura entre los dos. Costalazo, sí, pero controlado. En la parte central del ‘goshin’ me toca recibir una patada en el plexo solar. Y sí, la patada impacta y suena, aunque el daño es soportable. Sólo quedan dos técnicas. La penúltima ha sufrido cambios casi de última hora (gracias maestro, gracias Elena, mis doloridas muñecas no podían más) para que yo no caiga al suelo desde tan arriba. Ha salido bien, la posterior luxación de rodilla es efectiva. La última técnica es la que mejor nos sale…esto esta hecho. Ni siquiera siento en los lados del pecho el doble impacto simultáneo (’ippon ken’) de los nudillos de mi compañero. Sólo tengo que contraatacar con furia y volar por última vez. Aterrizaje perfecto. La sensación de haber terminado bien es indescriptible. Hay que levantarse del suelo marcialmente, terminar demostrando fuerza y decisión (surtieron efecto los detalles de escenografía introducidos en la última semana gracias a Elena) y saludar a Víctor y al tribunal.

Yo ya he terminado. Espero del tribunal el “puede retirarse” dirigido a mí, y la fase de preguntas teóricas para Víctor. En lugar de eso, para mi sorpresa, el tribunal le indica a Víctor que puede retirarse. ¡Entonces yo también! Sin dar la espalda al tribunal, salimos del tatami. Una de dos, o es un aprobado claro (el tribunal no necesita hacer preguntas teóricas al aspirante), o hemos cometido algún error claro que yo no he visto…

Apto. Es la palabra que todos los aspirantes quieren oir. ¡Hemos aprobado! ¿Al ‘uke’ no le dan nada? El nuevo tercer dan recibe un minúsculo pin donde se ve el escudo de la Federación Madrileña de Karate, y en el que simplemente pone “3º”, creo recordar. Cuando lo tienes en la mano parece el anillo de poder…”parece mentira, tantos sufrimientos por una cosa tan pequeña”. Breve reunión entre aspirante, maestro, uke y uke de reserva, para felicitarnos por lo conseguido.

Han sido meses de llegar antes al gimnasio, de salir los últimos, de grabar en vídeo todos los detalles, y sobre todo han sido dos semanas en plan “Día de la marmota” (repetir y repetir diariamente una y otra vez las mismas técnicas). Ahora tengo mono de oi-tsuki. Ya le había cogido el gusto a esto de volar.

No quiero cerrar esta pequeña reseña sin hacer mención a un pequeño Karateca que no tuvo tanta suerte como nosotros. Era la segunda oportunidad en que afrontaba la fase de ‘jyu-kumite’. Aceptó resignado el hecho de no aprobar. Ciertamente, a esa edad (13 años), lo tienes complicado si tus rivales te sacan casi dos cabezas. Sin embargo yo le vi colocar 3 o 4 buenas técnicas, y nunca le perdió la cara a sus combates. Carlos, a la próxima apruebas tú.

Ahora el cinturón negro del centro de la foto tiene una muesca más y puede por fin dedicárselo a quien él sabe. Para mí también ha cambiado algo. Soy y me siento parte de algo muy grande. Y al llegar a casa y soltar el petate en el suelo, un “¡¡sí, joder. Podíamos hacerlo!!”. Esto nadie nos lo puede quitar ya.

Entrevista a Miriam Cogolludo

mdelgado 12 Julio, 2007

Miriam Cogolludo

Tal como comentaba en otro post hace unos días, traigo a estas líneas una pequeña entrevista que esta ex competidora de Kata ha tenido la amabilidad de concederme. Va por delante mi agradecimiento por su atención, por tomarse la molestia y por la simpatía que ha tenido conmigo. Las fotos que ilustran la entrevista también me las ha proporcionado ella misma. Allá vamos…

- La primera pregunta es casi obligada: ¿Aka o Ao?

Prefiero Ao por varias razones: porque logro concentrarme mucho mejor si salgo la segunda; porque me gusta que el árbitro se quede con “mi kata” en la memoria (aunque este aspecto tiene parte buena y mala) y porque la presión de ver que hay otra persona haciendo el kata antes que yo logra subir mi nivel de motivación y tensión.

- ¿Alguna vez has sentido miedo, por ejemplo a perder, antes de entrar en un tatami?

¡Sí! claro. Creo que la competición en cierto modo implica un “miedo” aunque es distinto a otros miedos. En ocasiones he sentido miedo a perder, sobre todo cuando has logrado hacerte un hueco arriba y quieres mantenerte allí. Pero sobretodo he sentido mucho miedo a defraudarme a mí misma y a la gente que confiaba en mí.

- Miguel Induráin dijo una vez: “he llegado muy lejos en la ruta del dolor”. ¿Hasta dónde dirías que has llegado tú en tus entrenamientos?

Yo diría que he dado mucho de mí en todos mis entrenamientos. ¿Dolor? He sufrido mucho durante mi vida deportiva, pero no me arrepiento absolutamente de nada. Además ¿sabes una cosa? En la vida cada uno recoge lo que siembra, y para sembrar hay que sufrir un poquillo.

- ¿Cuál es tu kata favorito?

Pregunta muy complicada la verdad. Tal vez con el que más me identifico es ‘Annan’.

- Un kata que conoces, pero que nunca harías en competición, y cuál sería el motivo.

Pues no sé la verdad, tal vez un kata como ‘yiuroku’ (¡aunque sinceramente me atrevería a hacer cualquiera a pesar de no hacerlo muy bien!).

Miriam Cogolludo

- ¿Cuál es el título que más ilusión te ha hecho ganar?

Hay 2 que me han marcado bastante. Mi primer oro europeo senior ( Bremen 2003 ) y el último europeo senior (Noruega 2006) porque sin el apoyo de la persona más importante de mi vida, no hubiera sido posible.

- ¿Cómo es un día habitual en tu entrenamiento, por ejemplo dos semanas antes de un gran torneo?

Las 2 semanas antes de un campeonato lo habitual es que yo esté inaguantable (pobre del que esté cerca mía) .
Pero lo normal es hacer entrenamientos muy concretos, basados en katas enteros (repasando puntos de dificultad máxima) y aplicando el ritmo de competición. La última semana, entrenamientos cortos pero concentrados. Intentar tener la mente puesta en el día del campeonato y ejecutar los katas de manera perfecta como si estuviera en el tatami de la competición. Para mí era importante el jueves antes del campeonato realizar únicamente los 5 katas que “podría ejecutar” y el viernes descansar. Tal vez sea también una superstición, pero así mi mente “creía” llegar a TOPE a esa competición.

- ¿Has practicado otros deportes?

Judo de peque. Lo cierto es que me gustan muchos deportes. Pero mi ilusión era ser una auténtica futbolista…

- ¿Cuál es el kata que más veces habrás realizado en competición? ¿y cuantas veces, calculas (más o menos)?

Supongo que ‘Seienchin’ porque era un kata que realizaba desde juvenil. ¿Veces? Puffff vaya tela, tal vez ¿50 veces en competición? Pues no lo sé muy bien la verdad.

- ¿Estás dispuesta a desplazarte por España para impartir cursos?

¡Claro que sí!,estaría muy orgullosa de poder compartir mis experiencias y conocimientos de todos estos años de competición, y a la vez poder seguir aprendiendo.

- ¿Cual es la gravedad de la lesión por la que algunos rumores comentaban que te has retirado?

Antes de nada dejar muy claro que mi retirada no es consecuencia de ninguna lesión. Tuve una lesión importante de espalda en septiembre del 2003. Me operé de una hernia discal, pero afortunadamente pude seguir compitiendo. Mi retirada es producto de varios aspectos: ya no disfrutaba como antes, y para competir hay que tener mucho “hambre” de competir y entrenar. Además creo que ha llegado el momento de dedicar más tiempo a otras parcelas de mi vida.

- ¿Cuanto tiempo más te habría gustado seguir en competición?

Creo que he competido el tiempo oportuno. Me parece que 20 años compitiendo me han aportado muchísimas cosas en mi vida.

- ¿Alguna superstición antes de entrar al tatami, o relacionada con el Karate en general?

Entrar al tatami con el pie derecho y llevar ropa interior roja (¡¡¡madre mía!!!). Aclaro que la exclamación, en tono simpático, es de Miriam. Yo me he limitado a transcribir sus palabras :)

- ¿Tenías algun ídolo o referente cuando te iniciaste en el mundo de la competición?

Pues la verdad que no. Mi profe Jesús era mi ídolo. Recuerdo que cuando empecé me gustaba mucho la forma de hacer de Mayte San Narciso, por su potencia de pegada. Poco a poco me fijaba en una japonesa llamada Hisami Yokohama (una técnica estéticamente casi perfecta) .

- ¿Qué crees que podría hacerse para aumentar la popularidad del Karate?

Creo que en este aspecto tienen un papel muy importante los medios de comunicación, aunque intento convencerme de que el karate adquirirá popularidad el día que sea aceptado dentro del programa olímpico. Es un tema complicado la verdad y a la vez me entristece ver que hay gente que entrena durante muchas horas y de las que no se sabe absolutamente nada. Pero confiemos que poco a poco eso cambie.

- ¿Cuál es la anécdota más curiosa que has vivido en una competición?

Cuando empecé a hacer karate a los 8 años, por edad me situaba al principio del grupo. Tenía el espejo delante de mí, con lo cual al hacer el kata Pinan Sodan pues llegaba a tocar el espejo en la línea de los yodan uke. Entonces me acostumbré a saltar en el sitio en el tercer yodan uke para no darme con el espejo. ¿Pues sabes que me pasó? Qué en un campeonato de Madrid infantil, hice exactamente lo mismo. De juez central recuerdo perfectamente que estaba Fernando Ortega…vaya cara se le quedó.

- ¿Que porcentaje de tu preparación dedicabas al kumite?

¿Porcentaje? Pues todas las veces que mi profe preparara en las clases semanales con mi grupo. Al menos una vez por semana me tocaba “cobrar”…

- ¿Tienes algún truco que puedas recomendarnos para mejorar en el entrenamiento de Kata?

Me da que trucos no hay, pero algo que he aprendido durante estos años, es que para entrenar un kata de competición debes sentir “que ese kata está casi hecho para ti”, hacer el kata tuyo.

Miriam Cogolludo

- ¿Si hubieras podido elegir tu último kata y tu última rival en competición, cuales habrían sido?

Con Atsuko Wakai y Hisami Yokohama, con el kata ‘Chantanyara no kusanku’. Que quede claro que perdería 5-0, pero le pondría todas las ganas del mundo…

- ¿Qué competidores de kata, masculino y femenino ves con mayores posibilidades en los próximos años?

Lo cierto es que en España hay un nivel muy bueno de “kateros”. Personalmente me gusta mucho la forma de hacer de Damián Quintero; Aunque Fernando San José este año ha demostrado que tiene un puesto en Europa. En chicas, veo con proyección a Yaiza Martín (aragonesa), aunque deberá desbancar a Almudena Muñoz (que ha hecho los 2 últimos años muy buenos) y a Ruth y Fátima que cuentan con una enorme experiencia.

- ¿Cuál es la pregunta que nunca te han hecho en una entrevista, y que te gustaría responder? (si puedes responderla, mejor).

Puffff pues no sé… estoy segura que algún día me preguntarán algo diferente. Lo cierto es que esta entrevista me ha gustado mucho. Me ha hecho recordar muchas cosas y en cierto modo me ha puesto un poquito melancólica… Gracias de veras.

Pues gracias a ti, Miriam.

Espero que os guste leer la entrevista tanto como a mí haberla realizado.

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